• Nuevo Blog 26-27: «El coro del amanecer».    •• PRÓXIMO LIBRO (Verano 2026):     «Cuestiones de Palabras».      ••• ENTREGA MÁS RECIENTE DEL BLOG ACTUAL: EL CORO DEL AMANECER:  «Gabriela Mistral»
INICIO
EL AUTOR
CATÁLOGO DE LIBROS
DIBUJOS DE ANNA KUŚ
COMPRA SIN REGISTRO
USUARIOS
Blogs del autor
«El coro del amanecer»
«Cuestiones de palabras»
«Quid pro Quo. Los cuatro rostros del amor»
«Las siete edades del hombre»
«Las estaciones del año»
«Reyes y reyezuelos»
«Contra viento y marea»
«La fe del carbonero»


















«LA FE DEL CARBONERO».       

      Tiranía espiritual
            La fe del carbonero (26)

por S. Stuart Park

    Valladolid, 29 de Noviembre de 2019

Jonathan Edwards
 

Cuando se impone el pesado yugo de un legalismo inmisericorde sobre un temperamento sensible y temeroso de Dios, la quiebra del espíritu puede tener consecuencias irreparables, y la concepción dictatorial de un Dios airado y justiciero ha arrastrado a no pocas almas al borde del suicidio. Si esta imagen negativa de Dios es ligada a la doctrina calvinista de la predestinación, el efecto puede ser devastador.

Encontramos un caso ilustrativo en la figura del erudito teólogo y predicador puritano Jonathan Edwards (1703-1758). Alumno de Yale a los trece años y, con el tiempo Presidente de Princeton, dos de las instituciones académicas más prestigiosas del mundo, Edwards se interesó de muy joven por la ciencia natural y escribió apuntes sobre la teoría atómica, la filosofía natural y mental, y elaboró para sí mismo las reglas para su composición. Influenciado por John Locke, Isaac Newton y otras figuras de la Ilustración, sus raíces se hundían, sin embargo, en la teología Reformada, la metafísica del determinismo teológico y la herencia puritana.

Protagonista del primer ‘Gran Despertar’ en Nueva Inglaterra en 1730, que en los años siguientes se propagó como el fuego por las 13 Colonias y la propia Inglaterra, Edwards predicó con énfasis en el concepto de la elección, por el que Dios extiende su gracia a quien quiere, y priva de ella a quien quiere. Esta doctrina llenó a Edwards de dulce paz, ya que se contaba a sí mismo entre los elegidos, pero muchos de sus oyentes se hundieron en la desesperación al creerse perdidos, y hubo incidencias de suicido en su congregación, incluyendo un tío suyo. Finalmente Edwards fue apartado del púlpito de su iglesia en Northampton, en Massachusetts.

La reputación de Edwards se sustenta en su erudición científica, su piedad personal, y su amor por la Palabra de Dios, pero ¡ay de quienes se sentían, o se sienten, pecadores alejados de Dios y sin la seguridad de pertenecer a la Elección!

Tras la pérdida de Mrs. Unwin, y un año antes de su propia muerte, en 1799 William Cowper escribió un poema desgarrador titulado ‘El náufrago’, basado en un reportaje que había leído sobre un marinero que cayó al mar en medio de una tempestad, sin que nadie le pudiera salvar. En la última estrofa, el poeta se identifica con los gritos desesperados del náufrago perdido:
Ninguna voz divina disipó la tormenta,
Ni luz alguna brilló;
Cuando, alejados de la salvación,
Perecimos, a solas, los dos:
Pero yo, bajo un mar más proceloso,
Y en un abismo más profundo que él.

Este es el poema que hizo llorar a Anne Brontë (1820-1849), y no es difícil adivinar por qué. Escribió un poema tras la muerte de Cowper en el que confiesa haber leído su ‘Naufrago’ muchas veces entre lágrimas silenciosas. Termina su homenaje así:
Si tus miedos más oscuros fueran ciertos,
Si el cielo es tan severo,
Que un alma como la tuya se pierda.
¡Oh! ¿Cómo apareceré?

Sí, querido lector, querida lectora, es como para llorar, a solas, en la oscuridad.


Lecturas de este Artículo: 1233

Si desea participar con su opinión sobre los Artículos del Blog, debe registrarse como usuario. Gracias.
© Ediciones Camino Viejo.
          
Quiénes somos
Cómo Comprar Libros
Buscador
Protección de datos
Contacte con nosotros
ENTRADA DE USUARIOS

Nombre de Usuario:

Contraseña:





¿Aún no es usuario?

[Regístrese aquí]
NOTA: Si ha recibido alguno de nuestros boletines, NO tiene que registrarse como Nuevo Usuario. Sólo tiene que recuperar su Nombre de Usuario pulsando sobre
[Desconozco mi Usuario]
,
y luego su Contraseña pulsando en [Desconozco mi Contraseña],
en ese orden. Gracias.
Despues podrá disfrutar de las ventajas de estar registrado en nuestra intranet.
  © 2019 - 2026. Ediciones Camino Viejo. Valladolid (España). Reservados todos los derechos. Sitio potenciado por L2O.  
  Visita:cont_000