•• ÚLTIMO LIBRO PUBLICADO:   Julio 2025: «Quid pro Quo» (Los cuatro rostros del amor).      ••• ENTREGA MÁS RECIENTE DEL BLOG ACTUAL: CUESTIONES DE PALABRAS:  «"Y la garza lenta como si pudiera ser atrapada". (John Clare)»
INICIO
EL AUTOR
CATÁLOGO DE LIBROS
DIBUJOS DE ANNA KUŚ
COMPRA SIN REGISTRO
USUARIOS
Blogs del autor
«Cuestiones de Palabras»
«Quid pro Quo. Los cuatro rostros del amor»
«Las siete edades del hombre»
«Las estaciones del año»
«Reyes y reyezuelos»
«Contra viento y marea»
«La fe del carbonero»


















«REYES Y REYEZUELOS».      

      Vasti no quiso comparecer
            Reyes y reyezuelos (40)

por S. Stuart Park

    Valladolid, 04 de Marzo de 2022

Correo real de Persia
 

La figura de la reina Vasti ha pasado casi desapercibida por las páginas de la Historia, y cualquier noticia que haya generado, aparte de la de su gran belleza, consiste en su negativa a comparecer ante la corte imperial como trofeo. El hecho disgustó al rey, naturalmente, y por extraño que parezca, no pocos lectores cristianos han censurado su conducta después. A nuestro juicio Vasti tomó una decisión heroica en pro de la dignidad de la mujer ya que, debido a ella, perdió su corona real. Su valentía debería hacernos reflexionar.
«El séptimo día, estando el corazón del rey alegre del vino, mandó a Mehumán, Bizta, Harbona, Bigta, Abagta, Zetar y Carcas, siete eunucos que servían delante del rey Asuero, de que trajesen a la reina Vasti a la presencia del rey con la corona regia, para mostrar a los pueblos y a los príncipes su belleza; porque era hermosa. Mas la reina Vasti no quiso comparecer a la orden del rey enviada por medio de los eunucos; y el rey se enojó mucho, y se encendió en ira. Preguntó entonces el rey a los sabios que conocían los tiempos (porque así acostumbraba el rey con todos los que sabían la ley y el derecho; y estaban junto a él Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, siete príncipes de Persia y de Media que veían la cara del rey, y se sentaban los primeros del reino); les preguntó qué se había de hacer con la reina Vasti según la ley, por cuanto no había cumplido la orden del rey Asuero enviada por medio de los eunucos.

Y dijo Memucán delante del rey y de los príncipes: No solamente contra el rey ha pecado la reina Vasti, sino contra todos los príncipes, y contra todos los pueblos que hay en todas las provincias del rey Asuero. Porque este hecho de la reina llegará a oídos de todas las mujeres, y ellas tendrán en poca estima a sus maridos, diciendo: El rey Asuero mandó traer delante de sí a la reina Vasti, y ella no vino. Y entonces dirán esto las señoras de Persia y de Media que oigan el hecho de la reina, a todos los príncipes del rey; y habrá mucho menosprecio y enojo»
(1:10-18).
Cundió el pánico en la corte del emperador, que vio cómo a punto estaban de tambalear los cimientos de su reino y quedar en nada la magnificiencia de su poder: ¡las señoras de Persia y de Media se levantarán en pie de guerra contra sus maridos, y algo habrá que hacer!

He aquí el sabio consejo de Memucán:
«Si parece bien al rey, salga un decreto real de vuestra majestad y se escriba entre las leyes de Persia y de Media, para que no sea quebrantado: Que Vasti no venga más delante del rey Asuero; y el rey haga reina a otra que sea mejor que ella. Y el decreto que dicte el rey será oído en todo su reino, aunque es grande, y todas las mujeres darán honra a sus maridos, desde el mayor hasta el menor. Agradó esta palabra a los ojos del rey y de los príncipes, e hizo el rey conforme al dicho de Memucán; pues envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo conforme a su lenguaje, diciendo que todo hombre afirmase su autoridad en su casa; y que se publicase esto en la lengua de su pueblo» (1:19-22).
El sistema de correos del imperio persa era universal y muy eficaz, y allí tenemos a los maridos del reino dando un golpe en la mesa, diciendo: ¡Aquí mando yo! La situación sería cómica si no fuese trágicamente real. Lo asombroso es que muchos maridos cristianos les darían la razón.


Lecturas de este Artículo: 614

Si desea participar con su opinión sobre los Artículos del Blog, debe registrarse como usuario. Gracias.
© Ediciones Camino Viejo.
          
Quiénes somos
Cómo Comprar Libros
Buscador
Protección de datos
Contacte con nosotros
ENTRADA DE USUARIOS

Nombre de Usuario:

Contraseña:





¿Aún no es usuario?

[Regístrese aquí]
NOTA: Si ha recibido alguno de nuestros boletines, NO tiene que registrarse como Nuevo Usuario. Sólo tiene que recuperar su Nombre de Usuario pulsando sobre
[Desconozco mi Usuario]
,
y luego su Contraseña pulsando en [Desconozco mi Contraseña],
en ese orden. Gracias.
Despues podrá disfrutar de las ventajas de estar registrado en nuestra intranet.
  © 2019 - 2025. Ediciones Camino Viejo. Valladolid (España). Reservados todos los derechos. Sitio potenciado por L2O.  
  Visita:cont_000