•• ÚLTIMO LIBRO PUBLICADO:   Julio 2025: «Quid pro Quo» (Los cuatro rostros del amor).      ••• ENTREGA MÁS RECIENTE DEL BLOG ACTUAL: CUESTIONES DE PALABRAS:  «La figura de Jonás»
INICIO
EL AUTOR
CATÁLOGO DE LIBROS
DIBUJOS DE ANNA KUŚ
COMPRA SIN REGISTRO
USUARIOS
Blogs del autor
«Cuestiones de Palabras»
«Quid pro Quo. Los cuatro rostros del amor»
«Las siete edades del hombre»
«Las estaciones del año»
«Reyes y reyezuelos»
«Contra viento y marea»
«La fe del carbonero»
CUESTIONES DE PALABRAS      

      Si ignoro el valor de las palabras…
            Cuestiones de Palabras (15).

por S. Stuart Park

    Valladolid, 05 de Septiembre de 2025

Erasmo de Rotterdam
 

Parece evidente, como observó el apóstol Pablo, que si ignoro el valor de las palabras el texto de la Biblia me resultará incomprensible, y así fue durante gran parte de la historia de la Cristiandad salvo para quienes dominaban las lenguas originales o el latín hasta que el Renacimiento y la Reforma volvieron a las fuentes y se produjeron versiones señeras de la Biblia en lengua vernácula.

El afán de volver a las fuentes inspiró en España una versión monumental de la Biblia, que coincidió en el tiempo con la preparación del Nuevo Testamento en griego de Erasmo de Rotterdam. En 1499 el cardenal Cisneros obtuvo una bula papal para fundar la Universitas Complutensis, una de cuyas grandes joyas fue la Biblia Políglota Complutense (1502-1517), iniciada y financiada por Cisneros para «reavivar el decaído estudio de las Sagradas Escrituras». Se trata de una Biblia completa en los idiomas originales, con una traducción de la Vulgata corregida y mejorada, obra de Antonio de Nebrija. El Nuevo Testamento fue terminado en 1514 y la Biblia completa en 1517, aunque no se publicaría hasta 1520.

Mientras tanto, en Europa habían comenzado a realizarse versiones de las Escrituras en lengua vernácula. John Wycliffe tradujo la Biblia al inglés (1382-1395), y William Tyndale llevó a cabo la primera traducción completa de la Biblia al inglés a partir de los textos hebreos y griegos (1522-1535). La traducción de Wycliffe formó la base de la Biblia más célebre en inglés, la Biblia del Rey Jaime de 1611. En Alemania Martín Lutero produjo una traducción de la Biblia en alemán (1534) y en España Casiodoro de Reina realizó su magnífica traducción al castellano en 1569.

Los pioneros de la traducción fueron perseguidos por considerarse que el acceso libre al texto bíblico suponía una amenaza para la autoridad de la Iglesia, y para muestra este botón, la sentencia del dominico Melchor Cano (1509-1560):
«La experiencia nos dice que dar la Escritura en lengua vulgar, toda o en parte, ha hecho daño a las mujeres y a los idiotas… Así lo han hecho los herejes… y por más que las mujeres reclamen con insaciable apetito comer de esta fruta [de la Biblia], es menester vedarla y poner cuchillo de fuego para que el pueblo no llegue a ella».
Hemos visto cómo fray Luis abogó por el acceso del pueblo llano a las Escrituras, e idéntico afán movió a los autores del Libro de oración común de la Iglesia Anglicana a producir una versión en inglés (1662), como explicaron en su Prefacio:
«Y además, mientras que San Pablo quería que se hablara al pueblo en la iglesia en un lenguaje que pudiera entender y sacar provecho de él, el culto en esta Iglesia de Inglaterra durante muchos años se ha leído en latín al pueblo, que no entiende, de modo que sólo ha escuchado con sus oídos, y su corazón, espíritu y mente no han sido edificados por ello».
La Biblia es un libro abierto a todos, a pesar de los intentos tanto eclesiásticos como políticos de vetarla. Surge, por tanto, la pregunta: ¿cómo hay que leerla? ¿Se puede leer la Biblia en conciencia y en libertad sin confundirnos e incurrir en «error»?


Lecturas de este Artículo: 234

Si desea participar con su opinión sobre los Artículos del Blog, debe registrarse como usuario. Gracias.
          
Quiénes somos
Cómo Comprar Libros
Buscador
Protección de datos
Contacte con nosotros
ENTRADA DE USUARIOS

Nombre de Usuario:

Contraseña:





¿Aún no es usuario?

[Regístrese aquí]
NOTA: Si ha recibido alguno de nuestros boletines, NO tiene que registrarse como Nuevo Usuario. Sólo tiene que recuperar su Nombre de Usuario pulsando sobre
[Desconozco mi Usuario]
,
y luego su Contraseña pulsando en [Desconozco mi Contraseña],
en ese orden. Gracias.
Despues podrá disfrutar de las ventajas de estar registrado en nuestra intranet.
  © 2019 - 2026. Ediciones Camino Viejo. Valladolid (España). Reservados todos los derechos. Sitio potenciado por L2O.  
  Visita:cont_000