• Nuevo Blog 26-27: «El coro del amanecer».    •• PRÓXIMO LIBRO (en preparación):     «Cuestiones de Palabras».      ••• ENTREGA MÁS RECIENTE DEL BLOG ACTUAL: EL CORO DEL AMANECER:  «Jorge Manrique»
INICIO
EL AUTOR
CATÁLOGO DE LIBROS
DIBUJOS DE ANNA KUŚ
COMPRA SIN REGISTRO
USUARIOS
Blogs del autor
«El coro del amanecer»
«Cuestiones de palabras»
«Quid pro Quo. Los cuatro rostros del amor»
«Las siete edades del hombre»
«Las estaciones del año»
«Reyes y reyezuelos»
«Contra viento y marea»
«La fe del carbonero»


















«LAS ESTACIONES DEL AÑO»      

      El verano se desvaneció
            Las Estaciones del Año (13)

por S. Stuart Park

    Valladolid, 26 de Agosto de 2022

Emily Dickinson
 

Tan imperceptiblemente como la pena
El verano se desvaneció-

(Emily Dickinson).

Así evocó el paso del verano Emily Dickinson (1830-1886), la ‘reclusa’ de Amherst, Massachussets. Ella misma se fue sin hacer ruido, pero ahora pertenece al selecto panteón de los grandes poetas norteamericanos como Whitman y Poe.

Emily Dickinson provenía de una prominente familia de Nueva Inglaterra. Sus antepasados habían llegado a Estados Unidos en la primera oleada migratoria puritana y la estricta religión que profesaban influyó sobre la obra de la artista.

Cuentan sus biógrafos que los vecinos de Emily la consideraban excéntrica; tenía predilección por vestir siempre ropa blanca, y en los últimos años de su vida se encerraba en su habitación cuando llegaban invitados a casa. Emily nunca se casó y la mayoría de las amistades que tenía dependían completamente de su correspondencia. «Mi vida ha sido demasiado sencilla y austera como para interesar a nadie» -escribió- pero el apasionado mundo interior que evidencia su poesía pone en duda esta confesión.

Durante su vida no se llegó a publicar ni una docena de sus casi 1.800 poemas, que generalmente contienen líneas cortas, sin título, con rimas consonantes imperfectas, y una puntuación poco convencional. Muchos de sus poemas se centran en temas relacionados con la muerte y la inmortalidad, también recurrentes en las cartas que enviaba a sus amigos.

Llama la atención la comparación que la poeta establece entre el paso del verano y el fin de una pena, como si de un signo positivo se tratara, para señalar la transición a un estado de ánimo mejor. El verano no anuncia su paso al otoño, ciertamente, como una pena que se desvanece como la niebla matutina que disipa el sol.

Más contundente fue William Shakespeare, cuyo lenguaje presagia la violencia del cambio meteorológico que se cierne tras la calma del verano:
Oh, ¿cómo resistirá el aliento dulce del verano
Contra el asedio de los días de tormenta,
Cuando las rocas inexpugnables no son tan robustas,
Ni las puertas de acero son tan fuertes, sino que el Tiempo las descompone?

(Soneto 65: 5-8).
Así que conviene que nos preparemos para la llegada del otoño, la más bella de las estaciones para muchos, tan turbulenta como apacible, y llena de color.


Lecturas de este Artículo: 796

Si desea participar con su opinión sobre los Artículos del Blog, debe registrarse como usuario. Gracias.
© Ediciones Camino Viejo.
          
Quiénes somos
Cómo Comprar Libros
Buscador
Protección de datos
Contacte con nosotros
ENTRADA DE USUARIOS

Nombre de Usuario:

Contraseña:





¿Aún no es usuario?

[Regístrese aquí]
NOTA: Si ha recibido alguno de nuestros boletines, NO tiene que registrarse como Nuevo Usuario. Sólo tiene que recuperar su Nombre de Usuario pulsando sobre
[Desconozco mi Usuario]
,
y luego su Contraseña pulsando en [Desconozco mi Contraseña],
en ese orden. Gracias.
Despues podrá disfrutar de las ventajas de estar registrado en nuestra intranet.
  © 2019 - 2026. Ediciones Camino Viejo. Valladolid (España). Reservados todos los derechos. Sitio potenciado por L2O.  
  Visita:cont_000