• Nuevo Blog 26-27: «El coro del amanecer».    •• PRÓXIMO LIBRO (en preparación):     «Cuestiones de Palabras».      ••• ENTREGA MÁS RECIENTE DEL BLOG ACTUAL: EL CORO DEL AMANECER:  «Jorge Manrique»
INICIO
EL AUTOR
CATÁLOGO DE LIBROS
DIBUJOS DE ANNA KUŚ
COMPRA SIN REGISTRO
USUARIOS
Blogs del autor
«El coro del amanecer»
«Cuestiones de palabras»
«Quid pro Quo. Los cuatro rostros del amor»
«Las siete edades del hombre»
«Las estaciones del año»
«Reyes y reyezuelos»
«Contra viento y marea»
«La fe del carbonero»


















«LAS ESTACIONES DEL AÑO»      

      Manuel Machado
            Las Estaciones del Año (20)

por S. Stuart Park

    Valladolid, 14 de Octubre de 2022

Manuel Machado
 

En alguna otra ocasión he recordado una conferencia que escuché al profesor vallisoletano don Santiago de los Mozos, en la que habló de cómo se conocieron los padres de Antonio y Manuel Machado en la ciudad de Sevilla en la década de los 1870. La historia resulta tan entretenida como instructiva.

Ana Ruiz Hernández y Antonio Machado Álvarez se conocieron de casualidad cuando una crecida del Guadalquivir a su paso por Sevilla atrajo la atención de los vecinos, que se asomaban a los puentes para ver unos delfines que habían subido por el río. Allí coincidieron los dos jóvenes, quienes, tras intercambiar saludos se hicieron novios, y ahí está la maravillosa poesía de Antonio y Manuel Machado Ruiz como fruto de su relación. Creo recordar que el profesor de los Mozos contó la anécdota para hacer ver que un fenómeno natural como el paso de los delfines debido a una crecida del río pudo generar tanta belleza, y tanta genialidad, como esta pequeña joya salida de la pluma de Antonio:
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero...
La suerte de Antonio fue trágica: perdió a su joven esposa Leonor y murió en el exilio en Francia, junto con su madre que murió allí, también, de pena. Distinta fue la vida de su hermano Manuel, pero en un poema titulado ‘Melancolía’ se entrevé aquella lucha que es propia de cualquier mortal en su paso por el mundo:
Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.
Hacia el final de su vida los hermanos gozaron de una estrecha relación epistolar y en una de sus cartas Manuel escribió: «Tu poesía no tiene edad. La mía sí la tiene». Contestó Antonio: «La poesía nunca tiene edad cuando es verdaderamente poesía». Motivos tenía Manuel de ‘saudades sin nombre’ y de penas y melancolía: ahí están las tumbas de sus familiares, los sauces y los cipreses que se inclinan, historias tristes sin poesía, y la llegada de la vejez.

La verdadera poesía no tiene edad, y en la próxima entrega contaré una pequeña anécdota personal sobre un poema de Antonio Machado que adquirió especial significado para mí.


Lecturas de este Artículo: 780

Si desea participar con su opinión sobre los Artículos del Blog, debe registrarse como usuario. Gracias.
© Ediciones Camino Viejo.
          
Quiénes somos
Cómo Comprar Libros
Buscador
Protección de datos
Contacte con nosotros
ENTRADA DE USUARIOS

Nombre de Usuario:

Contraseña:





¿Aún no es usuario?

[Regístrese aquí]
NOTA: Si ha recibido alguno de nuestros boletines, NO tiene que registrarse como Nuevo Usuario. Sólo tiene que recuperar su Nombre de Usuario pulsando sobre
[Desconozco mi Usuario]
,
y luego su Contraseña pulsando en [Desconozco mi Contraseña],
en ese orden. Gracias.
Despues podrá disfrutar de las ventajas de estar registrado en nuestra intranet.
  © 2019 - 2026. Ediciones Camino Viejo. Valladolid (España). Reservados todos los derechos. Sitio potenciado por L2O.  
  Visita:cont_000