por S. Stuart Park
Otro gran amante de los libros y de la Biblia, José Jiménez Lozano (1930-2020), Premio Cervantes entre otros muchos galardones que recibió, dedicó muchos de sus breves poemas (poemillas los llamaba) a temas relacionados con el texto sagrado, entre ellos esta evocación de Ruth la moabita que une los páramos castellanos con los campos de cebada en Belén:
Yo he visto a Ruth muchas mañanas
de julio con relente, al espigueo;
y una vez me ofreció un hacecillo
dorado, y algunas amapolas.
Asustadas alondras, devastado
el corazón, las manos
ungidas.
La historia de Ruth que tanto fascinó a Gabriela Mistral es justamente célebre, «el idilio más bello que nos ha transmitido la tradición», según Goethe. Tras la muerte de sendos maridos en la vecina Moab donde la familia de Elimelec había emigrado huyendo de la hambruna, Noemí y su nuera moabita regresaron a Belén en tiempo de siega de la cebada y Ruth se ofreció a espigar detrás de los segadores. La historia tuvo final feliz. Booz, el rico propietario de los campos donde la moabita acudió para espigar era pariente suyo y se casó con ella, resolviendo así la pérdida que había sufrido en Moab.
José Jiménez Lozano comienza su poema evocando una mañana de julio con relente, la humedad que deja una noche serena, una estampa apacible que esconde el drama de pérdida y luto, soledad y tristeza, que embargó el devastado corazón de Ruth. El poeta traslada el escenario de Belén a la meseta castellana con sus dorados campos salpicados de amapolas, poblados por las alondras que anidan entre los cultivos, asustadas ante la presencia de los espigadores, sus nidos destrozados por los segadores.
El poeta inglés John Keats recordó a Ruth, también, llorando sola entre «el maíz extranjero», con añoranza de su hogar. El narrador bíblico no entra a describir sus emociones, sin embargo, y tampoco lo hace don José directamente, pero el hacecillo ofrendado con las amapolas refleja el corazón de la viuda, que discierne en el poeta de Alcazarén una presencia amiga.
Se trata del poder de evocación de las historias bíblicas, poéticas de por sí, que han inspirado a los más grandes autores, hasta hoy.